Dinamarca extiende boicot a productos de Estados Unidos por amenazas a Groenlandia

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Dinamarca extiende boicot a productos de Estados Unidos por amenazas a Groenlandia

Dinamarca extiende boicot a productos de Estados Unidos por amenazas a GroenlandiaZMG /Martes, 20 de enero del 2026

COPENHAGUE — En un nuevo capítulo de tensiones transatlánticas, ciudadanos y comerciantes daneses han intensificado un boicot a productos de Estados Unidos como respuesta a las crecientes amenazas del gobierno estadounidense sobre Groenlandia, territorio autónomo bajo la soberanía del reino de Dinamarca. 

La medida de rechazo, adoptada de forma espontánea por consumidores y ampliamente difundida en redes sociales, ha empezado a impactar las ventas de marcas estadounidenses en supermercados locales, según reportes de mercado. Grupos de consumidores contabilizan ya más de 95 000 personas participando activamente en evitar la compra de bienes provenientes de Estados Unidos. 

La protesta popular surge en medio de una escalada diplomática tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles punitivos del 10 % desde el 1 de febrero a las importaciones de ocho países europeos que se oponen a sus políticas respecto a Groenlandia, con la posibilidad de que esta tasa suba hasta 25 % en junio si no se llega a un acuerdo sobre la compra del territorio ártico. 

Entre los productos que han caído en desuso entre los consumidores daneses se encuentran bebidas, snacks y otros bienes simbólicos del mercado estadounidense. Algunos habitantes han compartido en plataformas digitales su decisión de sustituir marcas como Coca-Cola o vinos de California por alternativas europeas. 

La reacción popular coincide con otros movimientos de solidaridad y resistencia al intento de Washington de influir sobre Groenlandia. Líderes europeos han expresado apoyo a Dinamarca y han rechazado lo que consideran presiones coercitivas que podrían dañar las relaciones entre aliados y la estabilidad del comercio transatlántico. 

Mientras tanto, el boicot ha llevado a algunos supermercados daneses a facilitar a los consumidores la identificación de productos europeos mediante etiquetas especiales, aunque estos esfuerzos se presentan más como apoyo a la elección local que como una política oficial del gobierno. 

El conflicto con Estados Unidos por Groenlandia ha convertido las decisiones de compra de los consumidores en una herramienta de protesta, y pone de manifiesto cómo las tensiones diplomáticas pueden influir de manera directa en el comportamiento de mercados y ciudadanos.