Zamora, Quirino y Gómez, el sustento del nuevo gobierno de Tlajomulco
Tlajomulco de Zúñiga será gobernado por Salvador Zamora a partir del 1º de octubre, en lo que será la quinta administración consecutiva de Movimiento Ciudadano.
La historia y el crecimiento de este partido no podría entenderse sin los gobiernos de Enrique Alfaro, Ismael del Toro y Alberto Uribe, antecesores de Zamora, en este importante municipio del área metropolitana de Guadalajara.
Salvador Zamora es el primero en lograr la reelección, lo que representa también una gran responsabilidad y un reto en todos los sentidos: político, de gestión y de vinculación con las familias y comunidades del municipio.
Las expectativas generadas antes y después de la elección del 06 de junio pasado podrían complicar el inicio de una administración que enfrentará viejas demandas sin resolver y nuevos desafíos. La inseguridad, el desarrollo urbano, los servicios municipales, el transporte público y la crisis económica derivada de la pandemia son algunas de las asignaturas urgentes que tendrá que enfrentar Zamora desde el primer día de su nuevo gobierno.
Las carga política y social de la reelección de Salvador Zamora puede generar incentivos, pero también nuevas presiones de las comunidades, vecinos y activistas que requerirán mayor atención y una pronta resolución de sus demandas y problemas. Sin embargo, Zamora tiene la posibilidad de constituir un modelo de gestión y atención ciudadana efectivo y sensible a través de algunas figuras sociales y liderazgos como el diputado Gerardo Quirino y el próximo regidor Luis Gómez.
Zamora podría delegar en estos y en otros personajes la supervisión, atención y socialización de temas y obras prioritarias para su nueva administración, pues, -al igual que el propio alcalde con licencia-, tanto Gómez como Quirino conocen bien el territorio del municipio y cuentan con una buena aprobación entre los habitantes de las comunidades y las zonas más marginadas, segmento que votó de forma importante por Morena en la más reciente elección.
Salvador Zamora tiene un reto de grandes dimensiones frente a sí, pues además de trabajar para entregar buenos resultados de gobierno deberá poner orden en la baraja política del municipio para garantizar la continuidad del partido del gobernador y generar estabilidad en una transición que estará impregnada por una fuerte polarización y por una elección presidencial que será muy compleja para el partido naranja.
Con información de Noticias ZMG