Sheinbaum lo vuelve a hacer: convierte basurero en el segundo parque más grande de la ciudad
La 4ª sección del bosque de Chapultepec, los humedales de Xochimilco y Tlahuac y el parque Cuitláhuac en Iztapalapa, son tres de los proyectos urbanos más emblemáticos de la administración de Claudia Sheinbaum como jefa de gobierno de la Ciudad de México.
Tres grandes obras que acompañan una visión de ciudad que es congruente con la formación social y política de la mujer que la gobierna.
El parque Cuitláhuac pasó de ser el tiradero más grande de la Ciudad de México, en la segunda mitad del siglo pasado, a un parque lleno de atracciones y espacios de convivencia para los habitantes de Iztapalapa y de esta zona de la capital. Algunas de las anteriores administraciones ya habían intentado llevar a cabo este proyecto, pero nunca lo pudieron concretar.
Fue hasta febrero del 2019 cuando Sheinbaum, anunció un proyecto para satisfacer la demanda de áreas verdes en la zona, en el cual se invertirían —en primer instancia, hasta el 31 de diciembre de 2019— 250 millones de pesos para convertir esta zona en el “Chapultepec de Iztapalapa”.
Hoy el Parque Cuitláhuac en Iztapalapa está dividido —por el Eje 6 Sur o avenida Luis Méndez— en dos secciones, entre las avenidas 8 y Guelatao: la Norte (con 55 hectáreas), y la Sur (90 hectáreas), que, en total, conforman una superficie equivalente a 23 veces el terreno del Estadio Azteca, y una cuarta parte del Bosque de Chapultepec, el más grande de América Latina.
Así como Santa Fe pasó de ser un gran basurero a una de las zonas residenciales y comerciales más importantes de la capital, el Parque Cuitláhuac en Iztapalapa se convirtió en el segundo más grande de la Ciudad de México y un ícono de la transformación urbana que se ha llevado a cabo en el actual sexenio en la capital del país.