El PRIANRD es un insulto; falta una nueva oposición

OPINIÓN

El PRIANRD es un insulto; falta una nueva oposición

El PRIANRD es un insulto; falta una nueva oposiciónZMG /Viernes, 17 de junio del 2022



Por: Juan Patricio Riveroll 

La oposición sigue cavando su propia tumba. Apenas salimos de una elección desastrosa para la alianza Va por México, ese revoltijo de discapacidades políticas, el repudiado dirigente del PRI anuncia la firma de una Moratoria Constitucional, instrumento planeado para “no aprobar ninguna iniciativa de reforma planteada por Morena y sus aliados”, como lo han venido haciendo hasta hoy. De seguir ese camino, continuarán perdiendo elección tras elección hasta quedar sin nada, y la verdad es que México, como cualquier país, necesita de opciones políticas ajenas al gobierno.

La única manera de que una oposición digna recupere espacios electorales es mudándose hacia el centro. Es decir, no rechazar toda acción gubernamental y toda iniciativa simplemente porque vienen de “Morena y sus aliados”. A eso se le llama no tener proyecto. Están cegados ante los mecanismos que han logrado que el Movimiento Regeneración Nacional siga un avance tan certero que hasta puede preverse: el año que entra una o dos gubernaturas, en dos años la presidencia y el Congreso, y las gubernaturas que se sumen entonces. Un panorama desolador para la oposición, y sin embargo persisten en su estrategia comprobadamente fallida.

Cada vez va siendo más claro que una oposición digna no puede salir de esos partidos añejos que no tienen nada más que decir que un triste y simple NO perpetuo. PRI, PAN, PRD: no hay nada rescatable en esos cuadros. Pero tampoco lo hay en el partido Movimiento Ciudadano, con gobernantes que han resultado trágicos para las entidades en donde gobiernan.

Es momento para una nueva corriente política, una que rescate ciertas acciones del Ejecutivo y que critique lo que juzgue necesario criticar. Que a veces vote con el bloque de Morena y otras no, dependiendo, como debería de ser, de la iniciativa en cuestión, y no de un NO rotundo, dado de antemano y sin conocimiento de causa. El problema es que construir semejante oposición tomaría tiempo, y las facciones que se oponen al gobierno tienen tanta prisa para cambiarlo que no se dan cuenta de que cada vez están más lejos de lograrlo. Están sordos y ciegos ante los cambios que ha sufrido el país en beneficio de las mayorías, en favor de la igualdad –lo que tanto necesitábamos como nación–, aunque apenas se esté comenzando ese nuevo camino. Si las mayorías no sintieran esos cambios, los resultados electorales y las encuestas contarían otra historia.

Es tiempo de que la sociedad civil opuesta al gobierno reflexione e impulse un proyecto alternativo de oposición que, si bien le va, estaría en posibilidad de competir hasta 2030. Sí, falta un rato. Es necesario muchísimo trabajo, pero es posible. Hay tela de dónde cortar, sobre todo si logran ese justo medio entre aceptar los aciertos del gobierno y criticar los errores, porque claro, este gobierno no es perfecto. Ninguno lo es.

Clamar porque regrese el PRIAN es un insulto al pueblo de México, al que tanto trabajo le costó quitárselo de encima. Hay tierra fértil para una nueva oposición; es cosa, primero, de aceptarlo, y luego de echarla a andar. Si no lo hacen, cuando la oposición que tenemos hoy esté prácticamente desaparecida no habrá nada más en el horizonte, y eso no le conviene a nadie. Esa es la gran tarea.