Con ejército y policías irrumpen en mina, minera canadiense pisotea derechos de trabajadores

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Con ejército y policías irrumpen en mina, minera canadiense pisotea derechos de trabajadores


Tras 11 años de huelga en la mina San Martín, en Sombrerete, Zacatecas, crece la confrontación entre la patronal y el sindicato minero tras ingreso de personal de la empresa acompañados de fuerza pública, ejército así como un fedatario público.

El sindicato minero, ligado a Napoleón Gómez Urrutia, ha mantenido un movimiento de huelga desde el 2007.

La agrupación sindical rechazó la legalidad del ingreso a las instalaciones de la mina en huelga.

Subrayó que el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana cuenta con la titularidad del contrato colectivo, por resolución del Tribunal Colegiado en materia del Trabajo.

Se detalla que dicho Tribunal Colegiado determinó la ilegalidad del recuento que daba la titularidad del contrato colectivo al Sindicato de Minas.

Sindicato de Minas, empresa y fuerza pública

El Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, impugnó así la legalidad del ingreso de la empresa bajo un acuerdo con el Sindicato de Minas,  donde los trabajadores y la empresa firmaron un acuerdo para dar por concluida la huelga.

En los medios de comunicación se publicitaron los hechos como “reapertura de la mina”.

Además se publicitó que los trabajadores tendrán cien por ciento de incremento salarial y el respeto de todas sus prestaciones del contrato colectivo de trabajo.

La respuesta del Sindicato

“Hicieron esa maniobra para hacer creer que se va a abrir la fuente de trabajo, pero no es más que una muestra de desesperación de Germán Larrea de hacerle creer al pueblo de que ellos ya ganaron. Eso es una mentira y han violentado el Estado de Derecho”, indicó la representación del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros.

Denunciaron la actuación arbitraria e ilegal por parte de Germán Larrea, dueño de la empresa con la complicidad del gobierno.

“Es una muestra de desesperación de Germán Larrea de hacer creer al pueblo de que ellos ya ganaron”; declaró Jesús Rodríguez en entrevista a La Jornada Zacatecas.

Rodríguez recordó que en 2012 Grupo México intentó desalojarlos con golpeadores, luego la empresa impulsó un sindicato patronal y en complicidad con la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, impuso un recuento amañado en favor dicho sindicato patronal.

Agregó que el 26 de junio pasado, el sindicato patronal recibió el laudo que acredita la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo.

Sin embargo dos días después, el 28 de junio, el Tribunal Colegiado en materia del Trabajo del Primer Circuito, emitió una resolución a favor del Sindicato Nacional y pide a la Junta que deseche el laudo del 26 de junio y la entrega de instalaciones de la mina.

Finalmente, el 8 de agosto pasado, la Junta Federal notificó a la empresa y a ambos sindicatos el resolutivo del tribunal, en el que también se determinó que el recuento realizado el 28 de febrero pasado quedaba desechado; señaló el diario.